El proyecto Semillas de Paz, que la Comunidad Soto Zen Camino Medio desarrolla en el Centro Penitenciario de Villena, inicia en noviembre un taller de Comunicación No Violenta en la Unidad Terapéutica Educativa (UTE). A lo largo de cuatro sesiones, las personas participantes trabajarán formas concretas de escuchar, comprender lo que sienten y necesitan, y expresarse con mayor claridad y respeto.

El taller da continuidad al trabajo de atención y calma que ya se ha realizado en el centro. La práctica de detenerse, observar y reconocer lo que ocurre en el cuerpo puede ayudar a identificar una emoción antes de responder de manera automática. La Comunicación No Violenta lleva esa atención al encuentro con otras personas: a las palabras que elegimos, a lo que escuchamos y a las necesidades que hay detrás de una reacción.

De la reacción a la escucha

El contenido sigue el enfoque desarrollado por Marshall Rosenberg y está organizado en cuatro sesiones con explicaciones breves y ejercicios participativos. El recorrido comienza por distinguir entre expresiones que juzgan o etiquetan y otras que describen lo ocurrido y facilitan el diálogo. Después aborda la diferencia entre sentimientos, necesidades, intereses y estrategias.

Las siguientes sesiones se centran en los cuatro elementos de la Comunicación No Violenta: observar sin juzgar, reconocer sentimientos, identificar necesidades y formular peticiones claras. También se practica la empatía como escucha atenta y se trabaja cómo reconocer la ira y responder a ella sin descargarla sobre otra persona.

El objetivo es que cada participante pueda probar estas herramientas en situaciones cotidianas. No se trata de evitar los desacuerdos ni de encontrar una frase perfecta: se trata de disponer de más opciones para afrontar una conversación difícil, expresar lo que importa y escuchar a la otra persona.

Margarita Juguera Vives, responsable del taller

El taller lo imparte Margarita Juguera Vives, docente con experiencia como coordinadora de Convivencia en un instituto de Enseñanza Secundaria. Imparte regularmente cursos de Comunicación No Violenta y es autora de Educar para la guerra o educar para la paz: El valor de la palabra (2025), un libro sobre el papel de la educación en la construcción de una cultura de paz.

En esa obra combina una reflexión sobre la educación, la cultura de guerra y la posibilidad de educar para la paz con su propia experiencia en el trabajo de convivencia escolar. Esa mirada práctica también orienta el taller: prestar atención a lo que sucede en una conversación y ensayar otras formas de relacionarse.

Una actividad dentro de un proyecto continuado

Semillas de Paz combina sesiones de meditación y talleres de convivencia con el acompañamiento de un equipo de voluntariado. Las actividades se adaptan al contexto del centro penitenciario y se desarrollan con un enfoque laico, práctico y respetuoso con la libertad de conciencia. El taller de Comunicación No Violenta forma parte de esa secuencia de aprendizaje y se impartirá primero en la UTE.

Por respeto a la privacidad de las personas participantes y a las condiciones del centro, esta comunicación no incluye imágenes del interior, testimonios individuales ni detalles del calendario de las sesiones.

El proyecto está financiado por la Fundación Pluralismo y Convivencia, en el marco de la convocatoria 2025 de ayudas para el fortalecimiento de la convivencia y la prevención de la intolerancia y la discriminación por motivos religiosos. Los contenidos de esta publicación son responsabilidad exclusiva de la Comunidad Soto Zen Camino Medio.