Kesa es el manto tradicional del budismo, especialmente visible en la práctica zen. Deriva simbólicamente del hábito monástico antiguo y representa la transmisión de la enseñanza, la sencillez de vida y el compromiso con la vía.

En la tradición Soto Zen, el kesa no es solo una prenda ceremonial. Se considera una expresión concreta de la práctica, de la gratitud hacia el Dharma y de la continuidad del linaje. Por eso se cuida, se cose y se viste con atención y respeto.

Existen distintas formas de kesa según el contexto. El rakusu puede entenderse como una versión reducida del kesa, utilizada habitualmente por practicantes laicos y por quienes han recibido los preceptos del bodhisattva.

Más allá de su forma externa, el kesa recuerda que la práctica no es una idea abstracta, sino algo que se encarna en gestos, compromisos y formas de vida concretas.