30 de agosto de 2026
Un cerezo en memoria de Ervigio
El 15 de agosto de 2026 falleció Ervigio Vázquez, bodhisattva de Luz Serena y uno de los primeros discípulos de Daizan. Unos días después, Daizan le dedicó unas palabras de despedida en su blog personal: «A mi querido discípulo Ervigio Vázquez».
Ese mismo verano, al comenzar el sesshin de acercamiento, la Sangha se reunió para ofrecerle una ceremonia in memoriam: incienso, la recitación del Daihi Shin Darani y del Hannya Shingyo, y la dedicación de sus méritos a Ervigio, “que estos méritos lo acompañen en la Vía del Despertar y beneficien a todos los seres”. En un momento de la ceremonia se leyó:
Cuando reflexionamos profundamente sobre ello, vemos que vida y muerte se transforman la una en la otra siguiendo el curso natural de todas las cosas, como la alternancia de las estaciones. El nacimiento y la muerte son como un relámpago que estalla súbitamente en el cielo, o como una ola que retorna silenciosamente al océano.
El cerezo
Días más tarde, durante el sesshin de profundización, quisimos dar un paso más y dejar un recuerdo vivo de Ervigio en el lugar de retiro: plantamos un cerezo en su memoria.
Preparando la tierra para el cerezo, en el alcorque de piedra.
Antes de plantarlo, se recitó una nueva ofrenda:
Que los méritos de esta recitación sean ofrecidos a Ervigio Vázquez López, bodhisattva Luz Serena. […] Que pueda continuar profundizando en la Vía del Despertar, como una flor de loto que se abre.
Lectura de la ofrenda antes de plantar el cerezo.
El cerezo, ya plantado, en el alcorque de piedra que lo protegerá.
Un ciclo que se cierra
Durante ese mismo retiro, como contamos en la crónica sobre samu, gestión de residuos y compostaje, pusimos en marcha una pequeña compostera con los restos orgánicos de la cocina. Cuando ese compost esté maduro, dentro de unos meses, lo usaremos para abonar precisamente la tierra de este cerezo.
Los alimentos que sostuvieron nuestra práctica, sus restos, el trabajo de nuestras manos y, finalmente, una tierra nueva que alimentará un árbol plantado en memoria de Ervigio. También esto es práctica.

















